Existen diferentes productos que para su conservación y óptimo uso requieren permanecer a temperaturas específicas. Es el caso de varios medicamentos o de gran cantidad de alimentos, los cuales, si se exponen a demasiado calor o, por el contrario, se exceden en su enfriamiento, pierden sus componentes principales y deben ser desechados. En la actualidad y con las enormes condiciones de carencia-desperdicio de productos alimentarios, no se pueden permitir estas pérdidas.

El almacenamiento a temperatura controlada representa un gran desafío en la cadena de producción, distribución y venta de los productos alimenticios. Desde el momento en que termina el proceso de elaboración hasta que el producto está disponible en anaqueles y es adquirido por el comprador, existe un largo camino que recorrer. Incluso alimentos que no atraviesan un proceso de fabricación complejo, sino que van del campo a los diferentes puntos de venta, requieren un tratamiento especial y, en varios casos, de almacenamiento a temperatura controlada.

Almacenamiento de congelados y cámaras de refrigeración

Para un correcto almacenamiento a temperatura controlada se necesita cumplir con importantes características. La primera es diferenciar que no todo es almacenamiento de congelados, también, en zonas donde la temperatura ambiente puede ser demasiado elevada se requieren espacios donde resguardar los alimentos a una temperatura entre 15º-20ºC, cámaras de refrigeración y, por supuesto, congelados. En caso de almacenes que provean varios de estos servicios, deben estar perfectamente diferenciados tanto en espacio como en los cuidados a seguir.

Logística interna, experiencia de personal y espacios definidos

Asimismo, resulta muy importante el lugar donde se distribuirá y guardará la mercancía. Un mismo almacén puede trabajar para diferentes empresas y una de sus mayores responsabilidades es satisfacer las necesidades de cada uno de sus clientes. Para ello hará falta un espacio que permita garantizar el cuidado de cada uno de los lotes, con sus respectivas especificaciones. En esta misma línea, un buen almacén debe estar ordenado, debe contar con los anaqueles suficientes para ordenar los productos y equipo para moverlos y transportarlos. Los responsables del almacén deben ser personas con una amplia capacitación y que estén al tanto de las más recientes novedades en la industria que puedan implementarse en el adecuado almacenamiento de alimentos.

Ubicación

Otro punto muy relevante cuando se va a seleccionar un almacén que cuente con temperaturas controladas es hacerlo según su ubicación. Para ello se deben analizar las opciones que sean funcionales para llegar a varios puntos de distribución. Estar en una gran ciudad puede parecer una alternativa llamativa, pero qué tan cerca está ese sitio de todos los demás a los cuales queremos llegar. El almacén debe ser una escala entre la producción y el destino final de los productos, entre más céntrico se encuentre con respecto a varios puntos, resultará mucho más provechoso.

Conservación y distribución adecuadas

El almacenamiento es una escala muy relevante en el ciclo de producción y venta de los alimentos. Es necesario contar con un servicio eficiente, de calidad, donde se garantice la conservación y la distribución adecuadas. Esto afianzará que los productos lleguen con toda su calidad a los compradores finales y así se complete este proceso que más allá de todos los empleos y servicios involucrados, su objetivo final es que los consumidores obtengan los productos con mejor calidad.